FUERTE RESPUESTA DE LOVERA A TRIACA

El ministro de Trabajo adelantó que no se pensaba renovar el acuerdo gobierno-empresarios que asumió en mayo último el compromiso de no despedir trabajadores. El pacto surgió como alternativa a la Ley Antidespidos que igualmente aprobó el Congreso y que luego fue vetada por Macri. El compromiso asumido por los empresarios vence esta semana. Lovera ironizó en su respuesta afirmando que de todos modos el acuerdo “no servía para nada; fue parte del cotillón de distracción”.

FUERTE RESPUESTA DE LOVERA A TRIACA

Luego de las recientes declaraciones del ministro de Trabajo de la Nación, Jorge Triaca, en relación al pacto entre gobierno y empresarios -que vence esta semana-, asegurando que no se renovaría, surgieron respuestas y distintas reacciones de las entidades gremiales y del arco opositor. El acuerdo firmado constituyó un compromiso de no despedir trabajadores durante los 90 días de vigencia del mismo.

Respecto de las declaraciones de Triaca, el senador Daniel Lovera afirmó que “el hecho de que el Gobierno Nacional renueve o no el pacto con los empresarios, solo representa un hecho político, porque en la práctica no es más que parte del cotillón de distracción al que ha recurrido el macrismo para dilatar. La realidad es que nunca sirvió para nada”.

“Es así, tal cual lo digo, el pacto que inventaron hace tres meses con los empresarios nació como una mentira pensada con el único fin de menospreciar el proyecto de la Ley Antidespidos. En aquel momento, el gobierno insistió en negar la ola de despidos diciendo que por eso no era procedente la Ley, y que si sancionaba, el presidente no iba a tener más remedio que vetarla tal como sucedió”, sentenció Lovera.

“La realidad mostró -recuerda el senador- que había despidos, porque hasta los medios más alineados con el Gobierno Nacional no lo pudieron ocultar. Confirmaron que ya hay más de 110.000 en lo que va del año, y que el veto del presidente fue para favorecer a las empresas. Además, aquel pacto para no despedir fue una puesta en escena patética, porque quienes lo firmaron con el compromiso de respetarlo por 90 días, a la semana estaban despidiendo o cesanteando personal. Y ahora, el ministro de Trabajo dice que ese pacto no se va a renovar porque tienen la ‘sensación’ de que la hemorragia laboral ya se detuvo”, profundizó el senador y dirigente gremial pampeano.

“Pensando en la analogía médica, yo les sugiero que revisen el diagnóstico o cambien el tratamiento -ironizó Lovera-, porque la hemorragia laboral sigue y nos está poniendo en una situación de agonía inminente. El presente de los trabajadores dejó de ser preocupante porque a esta altura, ya está teñido de tragedia”.

“Estamos ante un gobierno que habla de más de 4 millones y medio de trabajadores en negro, pero que no tiene la más mínima idea de cómo volcarlos al mercado formal y que, además, nos quiere imponer regímenes de otros países latinoamericanos, como México y Chile, que son inaplicables en Argentina, en principio por diferencias conceptuales, pero fundamentalmente porque en nuestro país hemos conseguido estabilidad y sindicalización orgánicas que en otros lugares apenas si sueñan”, afirmó.

Siguiendo su razonamiento el senador comentó: “Parece que para los que tienen la obligación de crear trabajo, que son los que gobiernan, la única manera de hacerlo es tomando el empleado como variable de ajuste. Asumen que la precarización laboral es lo único valioso a ofrecer para atraer inversiones. Eso demuestra la falta de ideas que tienen, el nivel de improvisación. No se les ocurre un proyecto, son siempre las mismas medidas, las mismas recetas, y todas en contra de los trabajadores. Parecen desconocer que este país está conformado por gente que se levanta todos los días y lucha para poder llevar dignidad a su familia. Todo lo que se le ocurre es flexibilizar y precarizar. Nos quieren imponer tipos de contrato que están más cerca del régimen de trabajo de la Edad Media que del Siglo XXI. En estos temas nos vamos a oponer y vamos a ser combativos, no vamos a permitir siquiera, que intentan entregar las conquistas que tanto nos costaron conseguir como si estas fueran moneda de cambio en el negocio de atracción de capitales”.

 

Fuente: La Reforma